LOS SIETE AYES (PRIMERA PARTE)

LOS SIETE AYES (PRIMERA PARTE)

Lección: Mateo 23:13-24 Texto: 2°Timoteo 3:8

INTRODUCCION

En el estudio de Mateo a través de estos años, no habíamos tenido una lección con tantos versículos (24 versos, de 13 al 36 es una sola lección), pero no se asuste hermano(a), sintetizaremos con la ayuda del Señor y la dividiremos en dos clases, para mostrar con mejor exactitud la reprensión que hace Jesús a los escribas y fariseos, de una manera precisa y en secuencia. Estas palabras resuenan hasta los días de hoy por 1.993 años, en la conciencia de su pueblo judío, en sus diferentes grupos. Se denominan los siete ayes pronunciados por el Mesías contra ellos, ¿Por qué los pronunció Jesús? Probablemente porque su alma estaba profundamente conmovida por la falta de arrepentimiento, a pesar de todas las evidencias que él había proporcionado acerca del cumplimiento de las profecías mesiánicas en sí mismo, sabía Jesús lo que pare él venía y debía desenmascararlos frente al pueblo. Su Espíritu nos guíe a través de esta hermosa lección. Hoy estudiaremos los primeros cuatro para concluir con los otros finales y la reprensión que incluye a Israel, la próxima clase.  

DESARROLLO

v.13-24) Estos ayes deben considerarse como denuncias, donde las exclamaciones van desde “Hipócritas!” (seis veces) hasta “Guías ciegos” (una vez), usando palabras como “víboras, serpientes, sepulcros, etc…”, todos con un sentido de dolor. No entraremos en las diferentes posturas que existen entre los estudiosos, que si ellos (Los escribas y fariseos) estaban presentes o no, sólo diremos como en la lección anterior, que quizás había pocos o ninguno, pero sí una gran multitud y sus discípulos. Lo importante será su revelación final respecto de ellos (Pudiera ser sin problema una figura literaria retórica llamada apóstrofe muy usada en el oriente y los profetas hebreos). En base a los Capítulos anteriores donde se usa la palabra “Hipócrita” (Mat.6:2,5; 6:16; 15:7-8; 22:18) resumiremos que un hombre de este tipo es el que aparenta ser mejor de lo que realmente es, un impostor, un farsante, un lobo vestido con piel de oveja, una víbora oculta en la hierba.

v.13-14) No esta diciendo Jesús que ellos eran más poderosos que Dios (que prohibían entrar al cielo), sino que su influencia personal y negativa frente al pueblo Judío y los demás gentiles, al oponerse a las enseñanzas del Mesías, los hacían apóstatas del momento. Los líderes, no entraban por la puerta por no recibir a Jesús como su Señor y Salvador, en el sentido de Jn.6:66. Ellos son engañadores de hombres, seguidores genuinos de Satanás (Gén.3:1, 4- 5). Son profetas falsos (Núm.15:1-2; 2° Cro. 18:15; Apo.2:14-15, 20). Llevaban a cabo su propósito al oponerse a Cristo, de modo que los que se dejaron influir por ellos llegaron también a la conclusión de que también debían oponérsele (2°Tim.4:15). Este primer ay, significaba que ellos quitaban al pueblo la “llave de la ciencia(Luc.11:52; Oseas 4:6). La hipocresía también incluye su injusticia en su conducta con sus seguidores(as), con hambre de poder, hacían largas oraciones en las casas y lo peor es que a las viudas les quitaban todas sus pertenencias, abusando de ellas despojándolas de sus posesiones. Muestra que los acusados no eran filántropos, “amantes de los hombres” sino (si se me permite la palabra) Gr.philárgyroi=filárguros, “amantes del dinero”. Eran de esa clase de gente que devoraba las casas de las viudas (Mar.12:40; Luc.20:47). Pidiendo a las viudas que contribuyeran con más de lo que era razonable esperar de ellas para fondos que estaban bajo el control de ellos y de los cuales podían disponer.   Esto los condenaba aún más (Exo.22:22-245; Job.22:9; Tito 1:10-11).

v.15) Frente a la inmoralidad y paganismo de la tierra, es verdad que la religión Judía desde su origen tenía un objetivo expansivo en su misión. Así fue siempre para Dios, cada vez que libertaba a su pueblo siempre hubo extranjeros que eran injertados y se unían a ellos. Ahora, los escribas y fariseos “recorrían mar y tierra para hacer un solo prosélito”, se está refiriendo a esto. El propósito de los fariseos no era simplemente transformar a un gentil en un judío; no, debía hacerse un fariseo de tomo y lomo, legalista, ritualista y dado a las sutilezas, inflamado con un celo fanático por su nueva religión de salvación por las obras. Tal como Jesús lo da a entender, pronto este nuevo convertido sería aún más fariseo que los fariseos en su fanatismo, pues es un hecho que los nuevos convertidos frecuentemente se exceden al hacerse fanáticamente fieles a la nueva fe. Esto explica por qué Jesús puede decir: “y cuando ha llegado a serlo, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros mismos”. “Hijo del infierno” es una forma típicamente hebrea de decir “una persona que pertenece al, digna del, con destino al infierno”, este es el segundo ay para ellos por sus enseñanzas. “Cuando Jesús vio en los fariseos la anulación de la soberanía de Dios y la entronización de la justicia de confección humana, sólo podía, como obediente siervo de Dios, hacer esta declaración verdadera en cuanto a lo que ellos se estaban haciendo a sí mismos y a sus convertidos de entre los gentiles”.

v.16-22)  En estos versos se devela el tercer ay. Jesús muestra cómo los líderes religiosos de los judíos estaban trastornando la verdad en cuanto al juramento: ¡Ay de vosotros, guías ciegos! porque decís, Si alguno jura por el templo, no significa nada; pero cualquiera que jura por el oro del templo está obligado por su juramento. Necios ciegos, porque, ¿qué es más importante: el oro o el templo que santifica el oro? Y (que dicen), Si alguno jura por el altar, no significa nada; pero cualquiera que jura por la ofrenda puesta en él está obligado por su juramento. ¡Ciegos! porque, ¿qué es más importante: la ofrenda o el altar que santifica la ofrenda? Por tanto, el que jura por el altar, jura por él y por lo que está sobre él; y aquel que jura por el templo, jura por él y por el que habita en él; y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por el que se sienta en él. Después de la exégesis bastante detallada hecha en Mateo 5:33-37 sería superfluo decir mucho más al respecto al tratar este pasaje paralelo. Lo que principalmente dejan implícito ambos párrafos es lo mismo: “Debe haber verdad en el corazón y en la vida. Entonces los juramentos carentes de seriedad desaparecerán”. Ambos párrafos ponen el énfasis en el hecho de que aun los juramentos por el cielo, la tierra, Jerusalén, la cabeza de una persona (cap. 5), o por el santuario, el altar, el cielo (cap. 23), son obligatorios. En el último análisis cada juramento es un juramento “por Dios” y es por tanto obligatorio. Este párrafo, a diferencia del que está en el cap. 5, muestra cuán absurdo es decir que un juramento por el santuario (el interior del templo, que consta de “lugar santo” y “lugar santísimo”) no significa nada, pero que un juramento por el oro del templo deja obligada a la persona; que un juramento por el altar no es válido, pero uno por la ofrenda que está sobre el altar es válido. Naturalmente es el mayor, en este caso el santuario y el altar, lo que da el carácter de sagrado a lo que es menor, es decir, al oro del santuario y a la ofrenda que está sobre el altar respectivamente; tal como, por ejemplo, el “cargo” de presidente de Chile es más grande que la persona que ocasionalmente es ascendida a este puesto en algún punto particular de la historia. Pero sea que uno jure por el santuario, por su oro; por el altar, por su ofrenda; por el cielo, o por el trono de Dios, en último análisis todos esos juramentos son “por Dios” que es dueño de todo y todo lo controla. En consecuencia, este párrafo enfatiza que los escribas y fariseos, al invertir las verdades, como si el oro fuera superior al templo; la ofrenda al altar, de modo que el juramento por el segundo punto de cada par no pusiera bajo obligación, se revelan a sí mismos como ciegos y necios, guías peligrosos, y de los cuales se debe desconfiar y, por lo tanto, no deben ser seguidos.

v.23-24) El cuarto ay. Vuelven a las palabras de los dos primeros ayes, Jesús vuelva a acusar a los escribas y fariseos de invertir los valores, como si el diezmar las pequeñas hierbas (Lev.27:30-33; Deu.14:22-29) aromáticas tuviera un significado más importante que practicar las demandas “de más peso” (así literalmente) de la ley. Según entendían ellos, la menta “aromática”, el famoso eneldo y las tiernas semillas de comino, todas ellas usadas para condimentar los alimentos, ¡por cierto debían ser diezmados! Ahora bien, en la ley de Moisés no se dice una sola palabra en cuanto a diezmar esto. Sin embargo, si una persona hubiera recordado este hecho a los escribas y a sus acompañantes, ellos inmediatamente hubieran respondido: “Pero, ¿acaso la ley no exige categóricamente que toda la ganancia de vuestro grano sea diezmada?” Para la mente de un escriba o fariseo esto hubiera significado un argumento irrefutable en favor de su posición. Sin embargo, un examen cuidadoso del contexto muestra que lo que realmente quería decir la ley, al menos lo enfatizaba, era que, en lo que tuviera que ver con los productos del campo, debían ser diezmados los tres “grandes” cultivos de la tierra, el grano, el vino y el aceite. Los escribas y fariseos estaban siempre aumentando y forzando la ley en una forma exagerada e ilegítima. Igual respecto a las fiestas, el lavado de las manos, la observancia del día de reposo, etc. Estos unieron a su inflexible insistencia en diezmar la menta, el eneldo y el comino el olvido de las demandas más importantes de la ley, la justicia, la misericordia y la fidelidad. ¡Daban importancia a las reglas humanas a expensas de las ordenanzas divinas! En base a Miqueas 6:8 esto es lo que pide Dios. Vemos inmediatamente que la combinación justicia y misericordia se entiende como el ejercicio de la equidad y del espíritu servicial hacia el prójimo. A menudo esto era exactamente lo contrario de la actitud de los escribas y fariseos hacia el común del pueblo de su generación (v.25), y también había estado ausente en el Israel de los días de Miqueas, como lo indica claramente Miq.2:2, 9; 3:2, 3. Por lo tanto, no tendremos ningún problema en explicar estos conceptos al examinarlos a la luz de sus contextos específicos. En los días de Miqueas “la controversia” del Señor era principalmente con los líderes: los profetas, los sacerdotes y los príncipes. Por esta razón Miqueas denunció la idolatría y el ritualismo superficial. Del mismo modo, la controversia de Cristo es con los líderes, cuyo ritualismo igualmente superficial condena. IMPORTANTE : En el verso 23 tampoco dice que no hay que diezmar, como algunos enseñan hoy, sino que las dos cosas no son excluyentes, pero la más importante es el carácter cristiano de justicia (Su Ley), misericordia y fe en Él. Además se puede añadir que aún Cristo estaba con vida y por eso se debía seguir realizando. Ahora, podemos preguntarnos ¿Qué principios contiene el N.T. que guíen al creyente en las contribuciones monetarias que debe hacer para la causa del reino e impulsado por gratitud?, la respuesta sería la siguiente: a. debe dar en forma sistemática y proporcional, es decir, en proporción a su capacidad (1°Cor. 16:2); y b. debe dar con generosidad y alegría (2° Cor.9:7).

El Señor está ridiculizando esa forma tan exagerada y concienzuda de diezmar y lo compara con el acto de colar un mosquito pero ¡tragarse un camello!, reafirmando los versos anteriores, donde los enemigos de Cristo realmente estaban colando el mosquito (inmundo, Lev.11:42), mientras ¡se tragaban el camello (también inmundo, Lev.11:4)!

CONCLUSION

La exégesis de toda la Biblia es la base para poder entender, comprender y creer a la verdad revelada. Haciendo una interpretación literal (método gramático-histórico contrario al alegórico) que es aquel que da a cada palabra el mismo significado básico exacto que se le daría en uso normal, ordinario, acostumbrado, bien sea empleado en escrito, al hablar o en pensar. Es decir, el significado literal de una palabra es lo que ella designa de costumbre, básica y socialmente. Cuando se altera esa significación, el intérprete cambia inmediatamente su método de interpretación. Dios dio Su Palabra como revelación al hombre, y es de esperarse que esta fuese dada en términos tan exactos y específicos que sus pensamientos fuesen comunicados y comprendidos con exactitud cuando fueren interpretados de acuerdo con las leyes de la gramática y la dicción. Ninguna profecía del A.T. que se ha cumplido completamente se ha cumplido de otra manera, sino literalmente. Por lo tanto, la conclusión a esta primera parte es que si somos lectores, enseñadores, maestros, pastores de la Biblia, no podemos ser hipócritas como este grupo de escribas y fariseos que fueron reprendidos por Él tan sinceramente. Ellos tenían al Creador, el Logos frente a ellos y se oponían a su doctrina por su mala interpretación. Si Dios nos corrige en este tiempo por su Palabra seamos humildes y pidamos perdón, porque también quizás pudimos ser enseñados por algún mal interprete de las Escrituras. Dios tenga misericordia y nos ayude. Amén!

APOYO ESTUDIO: IB MITEI

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