CINCO NECIAS Y CINCO PRUDENTES

CINCO NECIAS Y CINCO PRUDENTES

Lección: Mateo 25:1-13 Texto: 2°Corintios 6:2

INTRODUCCION

Al comprender que la segunda venida del Mesías tiene señales importantes que cubren todas las áreas de nuestra existencia, desde lo terrenal hasta lo espiritual, donde el engaño es la base de su distorsión, Jesús ha sido sumamente claro en cada punto (cada “entonces”) y ahora, después de enseñarnos que nuestra fidelidad es la principal forma de estar preparados y dar seguridad a nuestra alma (v.36, ya que el día ni la hora nadie lo sabe), nos ilustrará con las últimas parábolas de quienes compondrán el reino celestial, comenzando con diez vírgenes que están esperando al novio que contraerá matrimonio. Todo esto para reforzar la forma exacta de fidelidad que Dios requiere para los suyos en todo tiempo.

También queremos que el estudio de esta parábola sea lo más apegada a la cultura del Mesías, para una mejor comprensión a la luz de las Escrituras, sabiendo que una parábola tiene una sola enseñanza céntrica y no varias. Abramos nuestro corazón y espíritu para que la Biblia misma nos ayude a interpretarla, quizás rompiendo con lo tradicional, para agregar más sabiduría a lo que entendíamos de ella. El origen de todas estas parábolas (incluyendo las anteriores) siempre están en el verso 3 del capítulo 24, para no salirnos del contexto, enfatizando la necesidad de estar preparados para esos momentos.

DESARROLLO

v.1-5) El primer verso nos indica que Jesús no se referirá a Israel, tampoco a la Iglesia, si no al reino de Dios. Por la cultura Judía de ese tiempo, tenemos varias preguntas que el texto no aclara, tales como: ¿Quiénes son estas 10 vírgenes? ¿Damas de honor? ¿Hijas de amigos y vecinos de la novia? ¿Es la intención de ellas encontrar al esposo cuando éste, después de tomar a su novia de la casa paterna la lleva a su propia casa, hacia la cual se acercan, y donde se tendrán las celebraciones? ¿Dónde están estas jóvenes cuando oyen el grito: ¡Aquí viene el novio! ¡Salid a recibirle!? ¿En algún lugar al aire libre, junto al camino, donde han estado durmiendo? ¿En casa de la novia? O, ¿del novio? ¿O de algún amigo?”

El hecho de que las Escrituras no responden estas preguntas indica que no son de una importancia suprema. Por detenerse demasiado en ellas uno podría perder de vista la lección principal: La preparación es esencial, porque viene el tiempo cuando ya no será posible prepararse; la puerta estará cerrada. Basados en el hecho que el novio tarda mucho en llegar (Mat.24:48; 25:19) y por lo tanto viene presumiblemente de un lugar distante, supondremos que las partes interesadas ya se han preocupado de los asuntos preliminares. ¿Por qué tendría todavía el novio que tomar la novia de su casa? El mejor texto griego nada tiene que indique que la novia está con el novio en la procesión que llega. ¡Ni siquiera se menciona la novia!.

La situación es la siguiente: Anochece, los invitados, la novia y las diez muchachas, llamadlas “damas de honor”, se han reunido todos en casa del novio (sea su propia casa o la de sus padres). Todo está preparado, salvo que ¡el novio aún no ha llegado!. Por qué eran exactamente diez las doncellas, no lo sabemos, ni especularemos haciendo cálculo de gematría, numéricos, o decir que son Israel, menos la iglesia. Aquí no sería sabio alegorizar en forma tan generosa. Sin embargo, lo que se nos dice definidamente es que estas jóvenes han tomado sus lámparas (Le suena algo aquí, Salmos 119:105 > Su Palabra y mandamientos), lo que probablemente quiera decir, es que tenían aparatos equipados con receptáculos para aceite y mechas, y que se mantenían en alto por medio de palos al estilo característico de las procesiones (algo como nuestras “antorchas”). La declaración “y salieron al encuentro del novio” hay que entenderla, como una anticipación. Aquí el asunto se declara resumidamente antes de describirlo en detalle. La salida misma a encontrar al esposo no se insinúa hasta que se llega al v. 10. Aun entonces está solamente implícito y, como se verá, estrictamente hablando se aplica solamente a cinco de las damas de honor, aunque originalmente las diez tenían la intención de salir a recibir al esposo.

Inmediatamente estas 10 vírgenes, se dividen en dos grupos : v.2-4) cinco de ellas eran necias y cinco prudentes. Porque las necias, habiendo llevado sus lámparas, no llevaron aceite consigo; pero las prudentes, juntamente con las lámparas, llevaron aceite en sus vasijas. Las diez son iguales en varios aspectos; todas tienen la intención de encontrar al esposo y acompañarlo al lugar donde se celebrarán las festividades, todas tiene lámparas, todas esperan que el esposo llegue antes de la venida del nuevo día, pero ninguna de ellas sabe la hora en que él llegará. Todas esperan participar en la fiesta de boda. Al tardar el esposo, las diez se duermen, un sueño del cual son despertadas repentinamente (v. 5-6). Así también su diferencia es más sorprendente, pero en algo muy básico. Es lo que realmente cuenta: cinco eran necias, cinco prudentes. La insensatez del primer grupo consistía en que estaban completamente desapercibidas para recibir al esposo; porque aunque habían tomado sus lámparas, no habían llevado aceite. Eso es lo que el texto indica claramente. Eran descuidadas, imprevisoras, culpables de negligencia inexcusable y torpe, imprudentes, desatentas. Por el contrario, las sensatas estaban equipadas con una generosa provisión de aceite, estaban plenamente preparadas. Más abajo, en base al A.T. incluiremos el significado del aceite, después de definir también que es la luz según la Escritura Rabínica. 

El verso 5 nos dice que mientras el novio se tardaba, todas tuvieron sueño y (pronto) estuvieron durmiendo. La tentación es dar un sentido alegórico a este versículo, como si fuera una referencia a la debilitación de la iglesia (Esto no es así). Pero, ¿no es mejor seguir el ejemplo del Maestro y esperar con la aplicación, hasta llegar al final (v.13) de la historia? No podemos culpar a estas muchachas por haber tenido sueño, de modo que cabecearon y finalmente se quedaron dormidas. Después de todo, la excitación provocada por el hecho de vestirse para la boda, llevar las lámparas, hacer el viaje hasta la casa donde ahora estaban esperando, el preguntarse a cada momento si el novio (¿acompañado por una procesión?) pronto aparecería, siendo desilusionadas repetidas veces, etc., todo esto había sido muy agotador. Además, el esperado estaba tardando demasiado, mucho más de lo que todos pensaban. Eso fue algo normal y natural para todas.

v.6-13) v.6) Pero a la medianoche hubo un clamor: ¡Aquí viene el novio! ¡Salid a recibirle! No se nos dice quién hizo el grito. Podría haber sido de los jóvenes que, supongamos, acompañaban al esposo. O también, de alguno de los invitados que había permanecido despierto y que desde algún lugar oscuro dentro o cerca de la casa había estado silenciosamente mirando el camino. ¿Habían casi perdido las esperanzas? ¡Ya era la medianoche! Cuando finalmente se anunció la aproximación del largamente esperado novio, aún podría haber estado a una distancia considerable de la casa, ¡qué grito debe haberse producido! v.7-8) Entonces todas las jóvenes despertaron y prepararon sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite, porque se nos apagan las lámparas. Tratan de hacerlas brillar y verse hermosas encendiéndolas. Por un momento parece que todo está bien. Una mecha que no está completamente seca puede arder en forma brillante unos pocos segundos, después de eso, sin embargo, puesto que las muchachas insensatas no habían llevado aceite consigo, las lámparas comenzaron a dar una luz tenue, a chisporrotear y a apagarse, lo que provocó la angustiosa apelación de sus dueñas a sus compañeras más sabias. “Dadnos de vuestro aceite, porque se nos apagan las lámparas”. No debemos suponer que las diez lámparas habían estado encendidas toda la noche. En el caso de las cinco insensatas eso habría sido imposible porque no habían llevado aceite consigo. Pero aun la idea de que las cinco lámparas de las cinco muchachas previsoras habían estado encendidas todo este tiempo en el extremo de sus palos, dentro de la casa, parece más bien irrazonable. Además, una casa donde se va a celebrar una fiesta tendría iluminación propia. Ahora, en lo que concierne a la parábola, por primera vez esta noche hay cinco lámparas encendidas que dan una luz brillante (Luz=Dios=Su Ley=Es el requisito para la aceptación divina > Salmos 19:7; Pro.6:23). La respuesta a la patética petición de las doncellas necias se da en el v. 9. Pero las prudentes respondieron: Podría no haber suficiente para nosotras y para ustedes. En vez de buscar la culpa en estas muchachas por su insensibilidad, tenemos que tratar de comprender su situación. Las procesiones matrimoniales generalmente avanzan lentamente. Además, es medianoche. Las muchachas no solamente deben salir a recibir al esposo; también deben escoltarlo de regreso a la casa con sus lámparas alumbrando brillantemente todo el tiempo. La respuesta de ellas, por lo tanto, no es irrazonable. Está más bien de acuerdo con su “carácter”, mostrando previsión, una manifestación más del mismo cuidado en la planificación que habían hecho cuando llenaron sus lámparas con aceite (=Es el deseo de ser obediente a la Ley de Dios > Lev.24:2 **).v.10) Algo imposible era que encontraran a esa hora un bazar abierto. Justo en ese momento, ¡llegó el novio! Las muchachas que estaban preparadas entraron con él a la boda, y la puerta se cerró. (Luc.13:25) Imagine usted lo terrible de ese momento para las insensatas (necios-as=Los-as que desobedecen la Ley de Dios Salmos 1:6; 5:5; Mat.7:26). Es en este punto donde la parábola baja para tomar su máxima en el verso 13. En los versos 11 y 12, sólo podemos apreciar la realidad bíblica que siempre el Eterno ha sostenido para estar con Él en la eternidad, y ser conocido por (1°Cor.8:3; Gál.4:9; 2°Tim.2:19) por Dios. Es fuerte, pero es la verdad, que el Señor Jesucristo, en su gloriosa venida excluirá a todos los que aún no se han convertido. Es a ellos a quienes dirá: “No os conozco”, esto es, “No os reconozco como que pertenecéis al número de los que me agrada llamar míos” (Mat.7:21). Otro tema es, que el Señor en su conocimiento eterno, sepa quienes están siempre preparados, con sabiduría, prudentes (=es el que oye y obedece la Ley de Dios, permite que esa ley y testimonio trabaje en él por el Espíritu de Su Palabra, Su Espíritu Santo) y que sus decisiones están conforme a Su Palabra (Pro.1:7; Mat.7:24).

Así que la lección muy obvia de esta porción es el verso 13, por lo tanto, estad alertas (velad), porque no sabéis ni el día ni la hora, la necesidad de estar constantemente preparados, con corazones y vidas siempre consagradas al Señor. REFLEXION PRACTICA : ¿ Estoy siendo sabio ? Obedeciendo la Ley de Cristo, ¿tengo el anhelo de hacerlo?, cueste lo que cueste, hasta que Él aparezca (Sólo una reflexión introspectiva). Terminamos resumiendo las verdades que se enseñan aquí :

a. Todos los que profesan creer en el Señor Jesucristo son semejantes en muchos aspectos; especialmente en éste, que todos están en camino a encontrar al Esposo, Jesucristo. (Mat.25:1). b. Sin embargo, los parecidos son superficiales. Hay una diferencia esencial, de quienes leen la Biblia, asisten y aun pertenecen a una iglesia, cantan los himnos de salvación, hacen profesión de fe en público y hasta predican en el nombre de Cristo, no todos van a participar en las bendiciones de la venida de Cristo, sólo algunos son prudentes. La religión de los sabios no es máscara ni pretensión, creen que deben estar preparados por fe en el Salvador y con vidas dedicadas a Él. Otros son insensatos o necios. “Tienen la forma de la piedad pero niegan su poder” (2° Tim.3:5; Mat. 7:22-23). Sin preparación viajan al encuentro de su Juez (Mat.25:2-4).c. Transcurrirá un largo período entre la primera y la segunda venida. (Mat.25:5; Mat.24:9,14). d. La venida del Señor será repentina, visible y audible (Mat.25:6, 24:31). e. La preparación es intransferible de una a otra persona. (Mat. 25:7-9; Sal.49:7; Pro. 9:12; Gál. 6:3-5).f. No hay una “segunda oportunidad” para quienes no están preparados, esto es, para los que no se han salvado antes de morir y para los que en su condición de no salvados viven en la tierra hasta la segunda venida de Cristo. (Mat.25:10-12;24:37-42; 25:34-46; 2° Cor. 5:9-10; Gál. 6:7-8; 2°Tes.1:8-9; Heb.9:27).g. Por lo tanto, y en vista del hecho de que el momento de la venida de Cristo es desconocido, en todo tiempo se requiere estar alerta. (Sal. 95:7-8; 2°Cor. 6:2).

CONCLUSION

Si la llegada del novio se atrasa un poco, y nos quedamos dormidos, al escuchar el grito, despertaremos. Teniendo nuestras lámparas (Su Palabra, como fuente y base de todo, mandamientos), y habiendo cuidado nuestro aceite (deseo de obedecer a Dios), tendremos luz (Su Ley en alto) al momento de su venida. Pese a las luchas, tribulaciones y momentos que vivimos, solo así seremos sabios y prudentes. Esto es algo personal que no se puede compartir con otro. Todo el que quiere ser parte del reino de los cielos, lo espera y persevera porque no sabe ni el día ni la hora. Ayúdanos Señor Jesucristo por medio de tu Espíritu que nos ha sellado para ese día glorioso. Amén.

APOYO ESTUDIO: IB MITEI

** IMPORTANTE : Reforzando Levíticos 24:2 > “Manda a los hijos de Israel que te traigan para el alumbrado (Ley) aceite puro (el anhelo de obedecer) de olivas machacadas (nuestra tribulación), para hacer arder las lámparas (Su palabra y mandamientos) continuamente”.   La extracción del aceite requiere machacar el fruto del olivo…Amén.

 

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