Lección: Mateo 27:1-2 Texto: Juan 19:10
INTRODUCCION
Se ha concluido el estudio profundo de
un Capítulo fascinante (el 26) donde “No
en la fiesta”, dijeron los conspiradores; “En la fiesta” (Pascua), dijo el
Todopoderoso, haciendo eco Jesús y así ocurrió. Vimos nuevamente el zigzag de las personas en sus pensamientos,
dichos y resoluciones de vida. María es cuestionada por derramar el perfume y
Jesús les dice : “Dondequiera que se predique este evangelio en todo el mundo,
también se dirá lo que ella hizo, para memoria de ella”, contraria a la reacción
de quien pronto lo entregaría. Esta fue la Pascua que terminó con todas las
Pascuas significativas, en esta Cena Jesús señaló al traidor y pese a esto, dijo
que el vino (sangre) sería la del nuevo Pacto. El maestro predijo que todos sus
discípulos le serían infieles, preparándose
en el Getsemaní para lo que le venía. Lo que es especialmente
significativo es el hecho de que Jesús se permite ser apresado, atado y
llevado. La “Víctima” es “Vencedor” (Jn.10:11, 15; 16:33). Su vida es una
“ofrenda” que él entrega (Isa.53:10). Ante
el Sanedrín Jesús, respondiendo a la pregunta del sumo sacerdote y declara
definitivamente bajo juramento que él es el Mesías, quien después de su muerte
se levantará triunfante de la tumba (implícito). Esta verdad contraria al pensamiento de todos los demás que
dicen “Merece la muerte”, lleva a la burla y la crueldad. Que contrario lo que
Jesús piensa, dice y hace (enfrentando la realidad humana) a lo que Pedro
termina haciendo, negándolo tres veces antes del canto del gallo. Es impresionante
el cumplimiento de la profecía y cada detalle, aunque parezca y así es, una
paradoja, el propósito eterno y redentor será algo real. Amén.
Comienza este Capítulo 27 en el cual estudiaremos
las siguientes clases : 1) La decisión del Sanedrín de dar muerte a Jesús, que es
llevado ante Pilato, 2) Judas se suicida, 3) Jesús interrogado por Pilato, 4) Jesús
sentenciado a muerte, 5) Las burlas, 6) El Calvario: la crucifixión de Jesús,
7) El Calvario: la muerte de Jesús, 8) La sepultura de Jesús, 9) Una guardia
montada junto a la tumba de Jesús. Donde el centro será la muerte de nuestro
Salvador. Estos dos versos también están en Mar. 15:1, Luc.22:66; 23:1 y
en Jn.18:28. Sigamos profundizando
en cada paso y episodio vivido por Jesús con el fin de ser nuestro sustituto
eterno. Él nos de luz y gracia para ir terminando este maravilloso evangelio de
Mateo.
DESARROLLO
v.1-2) Desde aproximadamente las tres de la
madrugada hasta el amanecer Jesús debe haber estado preso en algún lugar en el
palacio de Caifás. Luego, “temprano en la mañana”, por la razón establecida (Mat.
26:59, 60, 66), se convoca al Sanedrín una vez más. Pueden haber bastado unos
pocos minutos puesto que el veredicto “culpable de blasfemia y por lo tanto
digno de muerte” ya había sido acordado. Además, Jesús debe ser enviado cuanto
antes a Pilato, antes que las multitudes sepan lo que está pasando. Así que,
muy rápidamente Jesús es sentenciado a muerte. Por esta razón el verso 2 dice “Y
habiéndolo atado le llevaron y le entregaron a Pilato el gobernador”. Ya lo
habían atado anteriormente (Jn.18:12, 24). Jesús tenía que ser conducido
ante Pilato porque el Sanedrín no tenía derecho sin la aprobación romana de
ejecutar su decreto (Jn.18:31). Jn. 18:28 dice que Jesús fue conducido a
la residencia del gobernador o el Pretorio (Praetorium). El lenguaje usado en Luc.23:7
hace casi imposible creer que se refiera al palacio de Herodes. La referencia
debe ser a la fortaleza de Antonia en la esquina noroccidental del área del
templo. Pilato tenía habitaciones en esta fortaleza, muy cerca de la guarnición
(Mar. 15:16), aunque su residencia principal estaba en Cesarea. Esto fue
así porque los romanos habían retirado a los judíos el derecho a
aplicar la pena capital, de manera que Pilato era quien tenía que pronunciar la
pena de muerte. Poncio
Pilato era el quinto gobernador de la mitad meridional de Palestina. Era
“gobernador” en el sentido de ser procurador, que gobierna una provincia
imperial y como tal responsable directamente ante el emperador. Aunque se le
había otorgado la jurisdicción civil, criminal y militar, él estaba bajo la
autoridad del legado de Siria.
De las fuentes que nos han llegado
podemos sacar la conclusión de que no era una persona con mucho tacto. Una vez
hizo que soldados bajo su mando entraran en la “ciudad santa” de Jerusalén
llevando insignias con las imágenes del emperador. Para los judíos esto era
sacrilegio. Ninguno de los procuradores que lo precedieron había hecho esto.
Cuando amenazó de muerte a los que vinieron con la petición de sacar los
estandartes de la ciudad, ellos lo intimidaron y él cedió. En otra ocasión usó
la tesorería del templo para pagar la construcción de un acueducto. Cuando una
multitud se quejó e hizo desórdenes, mandó a sus soldados que los apalearan
para someterlos. El incidente que finalmente llevó su remoción del oficio fue
su interferencia con una multitud de fanáticos que, bajo el liderazgo de un
falso profeta, estaban a punto de iniciar el ascenso del monte Gerizim para
buscar los vasos sagrados que, según ellos creían, Moisés había ocultado allí.
La caballería de Pilato los atacó y dio muerte a muchos de ellos. Habiendo
presentado una queja los samaritanos, Pilato fue depuesto de su cargo.
Emprendió el viaje a Roma a fin de responder a los cargos que se presentaron
contra él. Antes de llegar él a Roma, murió el emperador (Tiberio). Una
historia no confirmada, relatada por Eusebio, dice que Pilato “fue forzado a
ser su propio ejecutor”.
De los Evangelios deducimos que era
orgulloso (Jn.19:10) y cruel (Luc.13:1). Probablemente era tan
supersticioso como su esposa (Mat.27:19). Sobre todo, como todos los
relatos del juicio de Jesús delante de él indican, era egoísta, que sólo
buscaba estar bien con el emperador. Odiaba completamente a los judíos, que,
según él lo veía, siempre le estaban causando problema sobre problema. No se
puede demostrar que estaba completamente privado de todo residuo de compasión
humana y del sentido de justicia. En realidad, hay pasajes que parecen señalar
en sentido contrario. En todo caso, aunque su culpa era grande, no era tanto
como la de Anás y Caifás, Jn.19:11.
Referencias : Pro.4:16-18; Miq.2:1; Sal.2:2,
36:4; Hch.3:13, 4:24-28.
CONCLUSION
El
veredicto ya decidido anteriormente fue confirmado en sesión plenaria, pero
sólo podría llevarse a cabo por autoridad del gobernador romano, Poncio Pilato.
Este ya tenía una mala trayectoria de gobierno insensible y más adelante sería
quitado del cargo por provocaciones innecesarias y brutales de sus súbditos,
como vimos en el desarrollo. Para poder persuadir a tal persona, los dirigentes
judíos tendrían que tener una acusación más substancial que una disputa
teológica sobre “blasfemia”. Sin duda esta consulta temprana por la mañana fue
dedicada a la preparación de su caso. Estos dos versos aunque que cortos, son
de relevancia, ya que cumplen nuevamente la profecía a cabalidad. Note lo
siguiente en esta conclusión : Al autor de la vida, lo estaban llevando a la muerte,
los hombres mortales nuevamente actuando contra el que nos llevará a la inmortalidad
(1°Tim.6:16,
2°Tim.1:9-10) , tanto el plan completo, como el desarrollo de la redención
siempre será una paradoja bíblica, que solo por medio de Su Espíritu podremos comprender
y recibir como lo que es, nuestra única oportunidad de volver al Creador. Este paso fue necesario
humanamente para llevarnos a la Eternidad. Amén y amén.
APOYO ESTUDIO: IB MITEI